Capitulo 11 "El 11 otra vez"
Después de eso él me acompañó a ese desfile, me calce los tacos y camine como si subiera al cielo. Le pedí a mi Papa que donde estuviera me secara las lágrimas para no llorar, hice que nadie se diera cuenta que 4hs antes había recibido esa noticia tan desoladora. Él y mi hermano me acompañaron esa noche y me aplaudían desde abajo de la pasarela.
Baje y rompí en llanto, creo que todavía sigo llorando aunque hayan pasado más de 8 meses.
A los pocos días rompimos con Julian, las peleas habían escalado al nivel de gritarnos y esa fue mi señal de alerta porque nunca me crié en una casa donde se gritara. No iba a permitir eso, supongo que algo había aprendido de mis otras experiencias.
Te sigo buscando como el primer día que te conocí
Te sigo esperando como ese día que sabía que te iba a volver a ver
Cuando te quería probar los labios
Abrazar y rozar tu piel
Me cuesta poner esta distancia más que superar la muerte de mí papá
Quizá te estoy dando demasiado interés
Pero quien sabe de nosotros
Quien sabe que eras el amor de mí vida
Que me quiero casar con vos
Que eras el papá de nuestros bebés
Que los tuve dentro
Quien más sabe de este amor que nosotros dos besándonos en las esquinas
Y te juro que si volviéramos a empezar lo haría de nuevo con ganas y sin miedos
Porque así sé vivir, con ganas y esperanzas
Y si vos no podes lo entiendo, soy mucho y no por ego
Soy mucho porque sobreviví mil infiernos y aprendo de la vida
Y me equivoco pero me superó
"No dejo de pensarte ni un día, cada día que amanece recuerdo que no estás
Que algo me falta y sos vos
Que ese vacío nadie lo va a llenar nunca más
Pero me da fuerzas saber que fuiste, que exististe y fuiste real
Que te ame con mí vida, que me amaste cada día de tu vida
Que en mí corazón latis
Porque estás ahí vivo presente en cada célula que recorre mí mente"
Lloré una temporada entera, mis amigos estuvieron ahí, me abrazaron y me contuvieron. Deje de comer, solo me alimentaba lo suficiente como para poder sobrevivir el día a día. Lloraba en el trabajo, lloraba en mi casa. Me levantaba a la mañana y mientras preparaba el desayuno lloraba. Todos me miraban pero nadie podía hacer nada.
Recuerdo que un amigo me agarro de las manos y mirándome a los ojos llorando el también me dijo “Julian se llevó a Linda y necesitamos que vuelva”.
Tuvo que venir mi Mamá y me acuerdo que cocinó, me senté en la mesa y lloré mientras comía, le agradecí porque era la primera vez en meses que tenía ganas de comer.
Mi mamá me escuchó como siempre lo hizo, trato de consolarme y de a poquito empezó a salir el sol.
Me corté el pelo otra vez, empecé a salir aun sin ganas me obligue a hacerlo.
Empecé a obligarme a no llorar, era lo mejor que podía hacer.
Cada vez que pensaba en él me decía a mi misma ¡NO! y trataba de pensar en otra cosa. Me sentía en una rehabilitación de una droga y es que el amor es una droga.
Creo que nos enamoramos para no sentir el vacío existencial de estar vivos, de que nuestra vida no tiene ningún sentido y entonces nos enamoramos y creemos que esas personas van a arreglar todo lo que ni nosotros podemos. Como esa historia del príncipe azul en las mujeres.
Creo que esta caída fue la más dura de todas y la que más me hizo ver lo rota y vacía que estaba, antes de él y después de él.
Será que el amor es eso...
Darle a alguien el poder de lastimarte
Porque es tanto la idealización que hicimos del amor
Que sentimos que ese otro nos va a completar todos nuestros vacíos
Solo por el hecho de que te vibra el alma cuando lo sentís
Ese otrx tan ansiado
Para poder vivir
Y que movilizador cuando te empoderas del amor
Y decir, hasta acá fuiste vos
Ahora es tiempo de mi
De dejar de idealizar hasta el ego propio
Pero comienza a asomarse el amor propio
El corazón no puede romperse
Porque late fuerte aún lastimado late y late
Seguía abriendo el celular imaginando recibir un mensaje suyo, cuando por fin lograba estabilizarse y dejar de pensarlo él me escribía y era como reabrir la herida.
No podía bloquearlo, no quería, quería que se acercara y me dijera “vamos a volver a intentarlo mi amor” pero eso nunca pasaba, siempre me escribía dos boludeces y una vez que le respondía me ignoraba.
Mis amigos estaban ahí, una amiga me envió dinero para que empezara a estudiar Inglés y decidí empezar terapia ya no podía mas, no tenia mas herramientas para seguir viviendo, me sentía derrotada, ultrajada y desolada.
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