Capitulo 5 "Metanoia"
Estaba preparada para tomarnos ese tiempo, estaba preparada y no me arrepiento, él se había vuelto enfermo y me estaba consumiendo el alma, la psiquis. Siento que nada por lo que nos separamos (o hicimos) fue el motivo suficiente para cortar la relación, solo ambos estábamos cansados de nuestras propias idealizaciones.
Lo bueno es que ya me habían roto el corazón y sabía cómo era su recuperación, lo malo es que todavía lo amaba.
Ese amor Hizo metástasis en mi cerebro, ya no podía ser la misma, aun deseaba estar en sus brazos, tener su cara en mis manos, verlo dormir en mi pecho, sentir el sabor del pucho en sus labios o el perfume en su ropa. Extraño todavía su perfume que me pega en el pecho cada vez que lo recuerdo.
Por él empecé a escribir este libro, por él y por mi porque necesito recordar quien fui, porque para olvidarlo estoy haciendo arte.
Acaso no son eso las canciones de amor, bueno quizá esto no sea una canción pero sí un millón de poemas que escribí de esa relación.
“El corazón no se rompe
el cerebro aprende, pero el corazón no se rompe
el corazón sigue amando aún después de una decepción
tiene la capacidad de volver a sentir amor
no moriste de amor después de la primer desilusión aunque pensaste que así sería
seguiste adelante sintiendo las cosas bellas de la vida como haber estado enamorado
el corazón no se rompió
el corazón vive es un órgano y no un aparato”
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